Olivar intensivo

El olivar intensivo es la evolución natural del olivar tradicional: mantiene los árboles plantados en suelo, en forma de vaso, pero con marcos más ajustados que permiten multiplicar la producción por hectárea sin llegar a la densidad extrema del seto. Es la opción idónea cuando se busca un equilibrio entre rentabilidad, mecanización parcial y una vida útil larga de la plantación.

Características

Densidad

Entre 200 y 400 árboles por hectárea.

Marco de plantación

Más habituales son de 7×7, 8×4 o 6×4 m

Forma de copa

Los árboles crecen en vaso, más grandes y con mejor iluminación individual que en el seto.

Riego

Normalmente por goteo, con manejo controlado para maximizar producción sin desperdiciar agua.

Vida útil

Superior a 40 años, muy por encima del superintensivo.

Ventajas

Equilibrio

Buen equilibrio entre productividad y coste implantación.

Producción media

Aproximadamente de 5.000 kg/ha en secano y hasta 10.000-12.000 kg/ha en regadío.

Producción

Relativamente rápida en 3-4 años.

Mecanización parcial

Recolección con vibradores, paraguas invertido.

Adaptación

Mejor adaptación a terrenos que el superintensivo no puede aprovechar.

Longevidad

Mayor que en el superintensivo y menor necesidad de renovación.

Cuándo se recomienda

Fincas con pendiente o terrenos irregulares donde el seto no es viable.

Explotaciones con limitación de agua, donde una densidad muy alta dispararía el consumo.

Proyectos que buscan una inversión inicial moderada y menor necesidad de reinversión con el tiempo.

Propietarios que priorizan la longevidad y estabilidad del cultivo frente a una rotación de inversión muy rápida.

Máximo rendimiento durante décadas

Superintensivo